Deflación enciende debate sobre alza de tasas en Brasil

Las apuestas de que Brasil podría mantener las tasas de interés en un mínimo histórico durante 2019 se fortalecieron el viernes, luego de que el país publicara su mayor deflación mensual en 18 meses.

Los precios al consumidor medidos por el índice de referencia IPCA cayeron un 0,21 por ciento en noviembre, tres veces más de lo que esperaban los economistas. Las tasas de canje de los contratos de futuros, consideradas un barómetro en materia de decisiones respecto a tasas de interés, cayeron en picada tras la publicación de los datos. El contrato más negociado, con vencimiento en enero de 2021, cayó 13 puntos básicos, a 7,78 por ciento, a mediodía.

“Esperamos la primera subida de tasas en septiembre, pero los datos de hoy inclinan la opinión hacia un aumento aún más lejano, tal vez hasta 2020”, afirmó por correo electrónico Luciano Rostagno, estratega jefe de Banco Mizuho do Brasil. Rostagno también redujo su pronóstico de inflación para fines de 2018 de 3,8 a 3,7 por ciento, 80 puntos básicos por debajo del objetivo de 4,5 por ciento del gobierno.

La inflación por debajo del objetivo será un logro para el saliente director del banco central, Ilan Goldfajn, quien tomó las riendas de la autoridad monetaria con los precios al consumidor corriendo a un ritmo de casi dos dígitos. La desaceleración ha permitido al gobierno reducir su meta de inflación para 2019 y al banco central mantener su tasa de referencia en un mínimo histórico de 6,5 por ciento.

Hace tan solo un mes, los operadores esperaban que el ajuste monetario comenzara en marzo, dado que la inflación estaba ligeramente por encima del objetivo. Ahora, con la recuperación económica que gana fuerza lentamente, muchos están apostando a un escenario en el que la tasa Selic se mantiene sin cambios durante 2019, según economistas como Cristiano Oliveira de Banco Fibra; Camila Abdelmalack, de CM Capital Markets; y Luiz Fernando Azevedo, de MZK Investimentos.

“El banco central ve las tasas como estimulantes, pero en el futuro podría ver ese 6,5 por ciento como neutral”, aseguró Azevedo por teléfono.

En los 12 meses hasta noviembre, la inflación se desaceleró, de 4,56 por ciento el mes pasado a 4,05, informó el viernes la agencia nacional de estadísticas. La deflación en noviembre estuvo liderada por los precios de la electricidad, que cayeron un 4,04 por ciento, y su caída fue igual a las tres cuartas partes del dato mensual. Los precios del combustible también cayeron un 2,42 por ciento, lo que ayudó a bajar los precios del transporte un 0,74 por ciento.

Sin embargo, los modestos aumentos de precios se extendieron más allá de componentes específicos, lo cual fue notorio debido a los datos de inflación básica cercanos a cero y un índice de difusión bajo. Esto es consistente con la amplia capacidad de inactividad económica, con pocas probabilidades de cambio a corto plazo, según la economista de Bloomberg Adriana Dupita.

“En lo que a políticas respecta, seguimos considerando que esta situación ayuda a mantener el Selic estable durante al menos la mayor parte de 2019”, afirmó Dupita. “Si la inflación se mantiene bien, el momento para un alza puede terminar siendo más tarde que temprano”.