Disturbios y centenares de detenidos en medio de movilizaciones en Francia

Las primeras cargas de la policía contra los “chalecos amarillos” que se manifiestan en París y los primeros lanzamientos de gases lacrimógenos tuvieron lugar esta mañana en la avenida de los Campos Elíseos y en una de las calles adyacentes.

Desde poco después de las 9.00, hora local (8.00 GMT) se vivieron escenas de tensión entre los manifestantes y los agentes antidisturbios, que les impidieron pasar por la avenida a partir de un determinado punto, en las proximidades del Palacio del Elíseo.

Casi una hora después, los antidisturbios lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a varias decenas de “chalecos amarillos” que trataban de penetrar por la calle Arsène Houssaye, adyacente a los Campos Elíseos.

Dos acciones que ponen en evidencia las consignas de reactividad que han recibido las fuerzas del orden para gestionar las concentraciones y evitar que degeneren en escenas de guerrilla urbana como las que se vivieron hace una semana.

En el marco de esa misma estrategia, los agentes procedieron esta mañana a realizar numerosas detenciones con carácter preventivo.

Según Johanna Primevert, portavoz de la Prefectura de Policía, a las 10.30 hora local (9.30 GMT) se contabilizaban 354 arrestados, de los que 127 habían quedado bajo custodia.

Primevert, en una entrevista al canal “BFMTV”, indicó que a esa hora había en los Campos Elíseos unos 1.500 manifestantes y varios cientos en la plaza de la Bastilla y en la Puerta Maillot, junto al Palacio de Congresos.

En ese mismo momento, el primer ministro francés, Édouard Philippe, presidía una reunión con los responsables de seguridad en el Ministerio del Interior, entre otros con su titular, Christophe Castaner, para supervisar la marcha del dispositivo por las protestas.

Las fuerzas del orden llevaron a cabo de madrugada controles en los peajes de autopista de acceso a París, donde requisaron diverso material a “chalecos amarillos” que acudían a la capital, como máscaras de gas, bolas de petanca y otros objetos contundentes.

Por primera vez en más de 40 años, las fuerzas del orden en París cuentan con una docena de blindados de la Gendarmería que se pueden utilizar para atravesar barricadas.

La ciudad se ha protegido ante el temor a un desencadenamiento de violencia: están cerrados los principales museos y monumentos (empezando por la torre Eiffel), los grandes almacenes y los comercios de áreas como el barrio de los Campos Elíseos, así como cerca de una cuarentena de estaciones del metro y de trenes de cercanías.