Dramático caso de adulto mayor a pasos del centro de Puerto Montt

Bernardo Mansilla de 88 años, es el protagonista de la conmovedora historia que sucede a pasos del centro de la ciudad, pues a su avanzada edad, trabaja vendiendo ajos para subsistir en la mediagua en la que vive hace 40 años, lugar que no cuenta con los servicios básicos y que, practicamente, se cae a pedazos.

“Su nieto no puede trabajar por problemas presidiarios, tiene antecedentes y su nieta tiene quinto básico, así que quien le va a dar trabajo”, afirmó a Bío Bío, José Soto, pareja de la nieta de Bernardo, quien agrega que él también reside temporalmente en el lugar y aporta en lo que puede.

La precaria construcción en la que sobreviven los integrantes de esta familia, está fabricada con madera y cartón, tiene agujeros en el techo, suelo y paredes, las que provocan filtraciones. La casa de Bernardo, quien además es sordo, no posee baño y la cocina a leña es la única calefacción con la que cuenta. El agua que utiliza es entregada por vecinas, quienes esperan que Mancilla reciba la ayuda necesaria, pero que permanezca en el sector, debido al cariño que le tienen, “nosotros queremos que lo ayuden con una casita, con algo donde él pueda vivir, pero que no lo saquen de acá, porque para nosotros es nuestro vecino”, afirmó una de las residentes al mismo medio.

Sin embargo, consultados por Bío Bío, desde el Senam indican que “reside con dos nietos, por lo tanto no se encuentra en situación de abandono, ambos nietos manifestaron que se encargaban del cuidado del adulto mayor, de preparar sus alimentos y de llevarlo al consultorio para los controles médicos respectivos. Lo que es necesario, es acelerar la situación de precariedad de la vivienda donde reside junto con los nietos, se encuentra en una situación irregular, él vive en una toma”, afirmó Mauricio Aroca, coordinador regional del Senama.

Mientras tanto, Bernardo continúa vendiendo ajos para llegar a fin de mes.