¿Enigma: podrá el Chavismo despertar y salvar al país?

De no haber sido por ese fenomeno político que se conoce como chavismo,que se erigió,antes y después de la muerte de Chávez, en un muro de contención contra los planes contrarrevolucionarios, el país probablemente habría sufrido un conflicto armado,al que han apostado todos los partidos de la oposición. Pero el chavismo lo impidió.

Pero éste gigante sigue ensimismado; quiza confundido, esperándo orientación estratégica de una vanguardia colectiva que aun no consigue la clave para articularse . No es suficiente con quejarse y resistir, es necesario parar entre todos esta guerra de destrucción contra Venezuela y concentrar todas las energias revolucionarias en reorganizar al chavismo como una fuerza política revolucionaria y Socialista para construir otro mundo, no un mundo donde quepamos todos: amos y esclavos , no , en ese estamos viviéndo. Necesitamos uno donde generemos relaciones sociales radicalmente distintas a las del modelo capitalista y para lograrlo es urgente que se junten todos los afluentes del pensamiento de izquierda en un partido del chavismo. La unidad de todas y todos aquellos que desean salir de este desastre y retomar la transición socialista.

Me parece necesario argumentar por qué un partido del chavismo y no otro.El chavismo resume, como ningún otro , el anhelo histórico de libertad e igualdad del pueblo venezolano. El chavismo, en este sentido , acumulación y conjunción de fuerzas en función del proyecto histórico liberador. Pero quíen mejor lo define es el mismo Chávez en el año 2012:

“Éste es un programa de transición al socialismo y de radicalización de la democracia participativa y protagónica. Partimos del principio de que acelerar la transición pasa necesariamente por, valga la redundancia, acelerar el proceso de restitución del poder al pueblo. El vivo, efectivo y pleno ejercicio del poder popular protagónico es insustituible condición de posibilidad para el socialismo bolivariano del siglo XXI. Por eso mismo, es la base fundamental y el vértice principal del Proyecto Nacional Simón Bolívar”.

O sea, el chavismo es más que el papel histórico asumido por un líder como Chávez, es sobre todo la pasión de un pueblo en la búsqueda por la libertad y la justicia social, es conciencia de la necesidad y urgencia de vivir una cultura diferente, de transición al socialismo y de radicalización de la democracia participativa y protagónica. Aquí no hay lugar para la ambiguedad y la vacilación reformista ni socialdemócrata.

Además, sólo un partido chavista revolucionario y socialista le corresponde y tiene las condiciones para enfrentar las contradicciones de un planeta sumergido en una crísis estructural del capital en el que 1.200 millones de personas viven en la extrema pobreza y donde a una quinta parte de la población le corresponde sólo el 2% del ingreso global, mientras el 20% más rico concentra el 74% de los ingresos.

Para un partido chavista revolucionario y socialista entonces el problema esencial es plantearse la transformación socialista de la sociedad venezolana junto la transformación socialista del mundo, oponiéndose al mismo tiempo a las guerras del capitalismo, al comercio injusto, y por un mundo multipolar en las relaciones internacionales.

Seguiremos insistiendo que la tarea estratégica hoy es concentrar todos los esfuerzos en convocar una convención nacional del Chavismo revolucionario y Socialista. Vayamos poniéndonos de acuerdo en cómo hacerlo.