Comienza el camino a Madrid

Y llegó el día. A las 15 horas, en la Real Casa de Correos de Madrid se efectuará el sorteo de la fase final de la Copa Davis, a la que Chile se clasificó después de superar a Austria.

El equipo nacional es el que tiene la ubicación más baja de los 18 países que disputarán esta renovada etapa de la ensaladera, que se disputará entre el 18 y el 24 de noviembre en la Caja Mágica. Los dirigidos por Nicolás Massú ocupan el puesto 22 del ranking, por lo que fueron ubicados en el bombo tres, de modo que sus rivales saldrán del uno y del dos.

Así, Chile podría cruzarse con potencias como Francia, España, Australia o Estados Unidos. De acuerdo a la confesión de Marcelo Ríos, al capitán nacional no le desagrada la idea de enfrentar a los hispanos, con Rafa Nadal a la cabeza.

Sin embargo, otros equipos ya han anunciado bajas para el torneo. Es el caso del alemán Alexander Zverev (3º), quien ayudó a su país a clasificar, pero se mostró contrario a las modificaciones que impulsan la ITF y el futbolista del Barcelona Gerard Piqué: “No hay nada en el mundo que me haga cambiar de opinión. No jugaré la Copa Davis en Madrid, lo siento. Creo que el nuevo formato no es bueno. Piqué y yo somos buenos amigos. A veces, vamos a cenar juntos. Nos llevamos bien, pero soy una persona adulta y tengo mi propia opinión”.

El nuevo formato contempla seis grupos de tres equipos, donde los ganadores y los dos mejores segundos avanzarán a cuartos de final. Las series se jugarán en un día con dos singles y un dobles.

Los dos equipos con el peor récord después de la fase de grupos de las finales serán relegados a las zonas continentales correspondientes al año siguiente. Los 12 elencos que terminen en la 5ª a la 16ª posición competirán en 2020 en las clasificatorias.

Otra de las grandes novedades de este nuevo formato es la bolsa de dinero. El campeón se quedará con US$ 3,5 millones, de los cuales 2,3 serán para el equipo y lo restante para la respectiva federación. Mientras que por la primera fase el premio es de un poco más de un millón de dólares (casi 600 mil para los tenistas).

En la ceremonia no habrá representación chilena, pues Nicolás Massú se encuentra en el ATP de Buenos Aires, donde ha estado colaborando con el austriaco Dominic Thiem y observando el desempeño de Jarry y Garin.